Archivos Mensuales: junio 2013

De las aulas al escenario

Por MAITE ALAMILLOESTER ARROYO, MÓNICA GARCÍA y ANNA RUBIO

.

Al final del pasillo la Sala de Actos. En la puerta, encima de una mesa, los carteles anuncian que allí está a punto de representarse Luces de Bohemia, de Valle-Inclán. Los encargados de representarla son el grupo de teatro universitario de la ETSABLa Coquera. Antes del inicio de la obra, los propios actores se encargan de montar la escenografía y se ponen con el vestuario. Lo que se ve sobre el escenario ha salido de las manos de todos los miembros del grupo: los decorados, la escenografía, el vestuario, el maquillaje…

Cuando el público, unas quince personas, accede a la sala, una de las actrices, sin darse cuenta de la presencia de los espectadores grita a sus compañeros: “¿Alguien ensaya conmigo mi escena?” Las luces ya están apagadas y la acción, a punto de empezar. Una voz en off presenta y sitúa cada una de las escenas y, entonces, de la oscuridad aparecen los distintos personajes que representan el Madrid de la Restauración. A medida que pasan las escenas, los protagonistas – el poeta ciego Max Estrella y el cínico Don Latino – se encuentran con una serie de personajes recurrentes de distinta clase. Durante la obra, varios actores deben interpretar a personajes diferentes, pero se las arreglan, gracias al vestuario y el maquillaje, de que ese detalle sea casi imperceptible y no se desvíe la atención del espectador.

Eduard Rodríguez (La Coquera) interpretando a Max Estrella de Luces de Bohemia. / El Conde77

Eduard Rodríguez (La Coquera) interpretando a Max Estrella de Luces de Bohemia. / EL CONDE77

Nacen como una forma de potenciar aquello que a las universidades a veces les suele faltar: creatividad, imaginación… Como apunta Alberto  Rizzo, director del grupo de teatro La Coquera de la UPC: “El teatro le aporta a la universidad todo lo que la universidad no tiene”. Son muchos los estudiantes que llevan el teatro en la sangre y también son muchos los que están interesados en aprender a actuar. No solo forman parte de estos grupos los universitarios que están cursando una carrera artística: son muchos los futuros ingenieros, arquitectos o médicos que no renuncian a subirse a un escenario.

El teatro aporta a la universidad la parte más emocional, creativa y de crecimiento personal. La dramaturgia ayuda a los jóvenes a expresarse y relacionarse con otros compañeros, el hecho de contar con pocos materiales les mueve a trabajar juntos y formarse como un grupo sólido que crece aprendiendo unos de otros. Esta y otras actividades, como el canto coral o los grupos de debate, forman parte de la cultura de los centros educativos y son una experiencia viva para los estudiantes que tienen inquietudes sobre el conocimiento y el arte más allá de la formación académica.

Una de las características principales del teatro universitario es que cualquier estudiante puede formar parte de él. La mayoría de grupos dejan las puertas abiertas a que todo el que se sienta atraído por el teatro entre a participar. Desde AulaScenica, grupo de teatro de la Facultad de Filología de la UB, realizan reuniones informativas antes de cada proyecto, en las cuales cualquier alumno puede apuntarse. Alberto Rizzo, de La Coquera destaca: “Nunca se ha discriminado a nadie porque fuera torpe o no tuviera aptitud ninguna”. Desde el aula de teatro de la Universitat de Girona también defienden esta idea: “Se puede apuntar todo el que esté interesado y quiera comprometerse seriamente con la actividad”.

.

Tradición de obras clásicas

Si se plantea asistir a una obra de teatro universitario lo más probable es que se encuentre ante una representación de una obra clásica de autores consagrados. Aunque cada grupo suele escoger obras de un estilo o una época determinada, la mayoría tiene en común que apuestan por textos clásicos de Shakesperare, Lope de Vega, Cervantes o Federico García Lorca y por autores consagrados del siglo XX como Mihura, Espriu, Jardiel Poncela o Becket (Esperando a Godot).

En el caso de La Coquera, la elección de las obras va más allá de si les gusta más o menos un tipo de texto, sino que según Alberto Rizzo: “Nosotros buscamos obras que nos llamen la atención dependiendo del contexto”. El director de La Coquera explica que, por ejemplo, decidieron montar este año Luces de Bohemia ya que en la obra de Valle Inclán se ven reflejados aspectos de actualidad como la corrupción, las cargas policiales o la impunidad.

Una forma diferente de plantear el tipo de obras que van a representar es el de AulaScenica, de la Facultad de Filología de la UB. Como ellos mismos explican, cada temporada deciden escenificar textos de una tradición literaria distinta. Un año se centraron en la catalana, al siguiente en la española, con un montaje titulado Entremeses que recoge un conjunto de piezas cortas de Cervantes, siguiendo con la tradición sueca. Su objetivo es llegar a cubrir todas las tradiciones literarias y las lenguas que se estudian en la Facultad de Filología.

Además de representar obras clásicas, muchos grupos se atreven a escribir y a llevar a escena textos de creación propia. Aunque puede parecer que las obras originales no van a tener el éxito o la expectación que pueden tener obras más conocidas, muchas veces el efecto es totalmente el contrario. Alberto Rizzo, de La Coquera, escribió en 2009 Almisdaé. Esta temporada la ha podido dirigir e incluso interpreta a uno de los personajes. Con esta obra de influencia lorquiana, La Coquera ha conseguido tres premios en los Premios de Teatro Universitario Ciudad de Barcelona, entre ellos el de Mejor Dramatúrgia Original y Mejor Actriz, y han podido participar en el FATAL (Festival Anual de Teatro Académico de Lisboa). Estos logros tienen un significado importante en los grupos de teatro universitario dada la escasa repercusión mediática que acompaña a este ámbito del teatro aficionado.

Otro tipo de trabajos propios que realizan estos grupos son las adaptaciones y la incorporación de otras artes. La obra triunfadora de los Premios de Teatro Universitario Ciudad de Barcelona, con siete premios, El principiant, del aula de teatro de la UIC, es una adaptación del cuento El Principito. Es una obra de creación colectiva entre todos los miembros del aula de teatro que incorpora música y proyecciones audiovisuales.

Uno de los momentos de El principiant durante su estreno. / UIC

Uno de los momentos de El principiant durante su estreno. / UIC

En el caso de AulaScenica, desde que iniciaron su actividad hace dos años decidieron incorporar al grupo una sección musical para poder dar a la música un papel importante dentro de sus representaciones. Además, el hecho de trabajar con otro sector artístico hace que se relacionen diferentes comunidades de la universidad, en este caso, el aula de teatro y el grupo de investigación Aula Música Poética de la UB.

.

Además de las representaciones…

A parte de preparar y representar obras, los grupos de teatro universitario realizan actividades complementarias para dar difusión a sus trabajos, intentar conseguir nuevos miembros y unir aún más a sus integrantes. Los diferentes grupos hacen salidas teatrales para ver y comentar obras de cualquier género y tendencia, organizan talleres, seminarios y lecturas dramatizadas.

Meritxell Torres, becaria y alumna del Aula de Teatro UdG, lleva seis años en el grupo y explica que en algunas ocasiones han ofrecido cursos teóricos sobre teatro. Sin embargo, su actividad más curiosa es una de sus colaboraciones con la Facultad de Infermeria de su misma universidad, en las cuales actúan de pacientes en exámenes prácticos.

.

Ayudas y colaboraciones

Uno de los retos más importantes a los que deben enfrentarse todas las compañías de teatro es la adaptación de los textos a los medios y los actores de los que disponen. En el caso del teatro aficionado, y en el teatro universitario en concreto, este primer paso para representar una obra resulta mucho más complicado debido a los pocos medios y al presupuesto limitado.

La mayoría de grupos de teatro universitario no reciben ayudas económicas aunque en determinadas ocasiones, como le ocurre a AulaScenica, la universidad sí que apoya económicamente al grupo para que pueda hacer frente al gasto en escenografía y vestuario. La principal ayuda la universidad que brinda a sus aulas de teatro es la cesión de espacio para los ensayos y las representaciones. Teniendo en cuenta que normalmente estos grupos de teatro no cobran entrada en sus actuaciones, toda ayuda y colaboración es bienvenida.

Uno de los momentos de la puesta en escena de Luces de Bohemia por parte de La Coquera durante los Premios Ciudad de Barcelona. / El Conde77

Uno de los momentos de la puesta en escena de Luces de Bohemia por parte de La Coquera durante los Premios Ciudad de Barcelona. / EL CONDE77

Las colaboraciones externas son una parte importante para el desarrollo de los grupos de teatro universitario. Desde familiares, amigos y conocidos que les ayudan a conseguir elementos de escenografía y vestuario a técnicos profesionales, como en el caso de La Coquera, que cuenta con Stefano Razzolini, profesional del teatro y técnico de luces, que colabora con ellos de forma gratuita. Otro ejemplo es el Aula de Teatro de la UIC, que para preparar los elementos audiovisuales de El Principiant contaron con el trabajo de Juandesafinado Producciones.

Gran parte de estas colaboraciones proceden de antiguos miembros que tras acabar la universidad siguen vinculados al grupo. Este hecho es una muestra de la unidad y el compromiso que generan estas actividades.

Cualquier actividad artística que se realiza dentro de la universidad estimula la parte cultural de todos lo colectivos, lo que hace que los estudiantes que forman parte de estos grupos artísticos vivan la universidad de una forma diferente adquiriendo unos valores y unas herramientas académicas que quizás no conseguirían de otra forma. Como destaca Meritxell Torres, becaria del aula de teatro de la Universitat de Girona: “El teatro aporta al alumno unos conocimientos y aptitudes que no se trabajan en la propia carrera.

.

Festivales: la mejor forma de darse a conocer

Aunque cada aula de teatro trabaje de manera independiente, hay varios momentos a lo largo del año en los que se unen para disfrutar del teatro organizando festivales en los que participan varios grupos.

Uno de los más destacados nacionalmente es el Festival MUTIS (Muestra Universitaria de Teatro Incisivo-Satírico), celebrado en Barcelona. Ya va por su cuarta edición, que tuvo lugar entre el 15 y el 18 de marzo de este año. El objetivo de este festival es acercar al público obras de teatro interpretadas por grupos de teatro universitario de todo el país. El festival está abierto a todos aquellos que quieran participar para que así puedan dar a conocer su actividad y sus obras. En la edición de este año, por ejemplo, se contó con grupos de Barcelona, Sant Cugat, Logroño, Pamplona…

El principal organizador del MUTIS es La Coquera (UPC), que se ha convertido en uno de los grupos de teatro que más impulso da a esta clase de actos para hacer más visible el teatro universitario. Alberto Rizzo hace una valoración positiva de la repercusión del festival: “hemos conseguido que la gente nos recuerde de año en año y que sepa que durante dos o tres días hay unas doce obras de teatro maravillosas, gratuitas y en Barcelona”.

El grupo FEM teatre FME (UPC) representando El sofá de la Dele durante los Premios Ciudad de Barcelona. / La Coquera

El grupo FEM teatre FME (UPC) representando El sofá de la Dele durante los Premios Ciudad de Barcelona. / LA COQUERA

Todas las actividades tienen lugar en Barcelona, la mayoría de ellas en el Campus Sur de Zona Universitaria. La participación del público es muy importante, no solo para que vaya a ver las obras sino también como voluntarios en la organización. Al igual que todas las actividades del teatro universitario, en los festivales también puede colaborar todo aquel que quiera.

También en Barcelona tienen lugar los Premios de Teatro Universitario Ciudad de Barcelona, con el objetivo de unir a los grupos de la Ciudad Condal. Está organizado por los de la UPC, la UB y la UIC. Este año se ha celebrado su primera edición en la Facultad de Arquitectura de la UPC. El evento ha consistido en una jornada de representaciones teatrales en los diferentes espacios de la facultad y en una gala posterior para entregar los premios. Alberto Rizzo nos destaca que el objetivo de los premios es: “que salgan más grupos”. Además de ser un buen escaparate para el trabajo que realizan a lo largo del año, este tipo de eventos hace que los diferentes grupos interactúen, se conozcan e intercambien ideas.

La gala de entrega de premios, a la que solo asistieron los grupos nominados y algún que otro familiar, tuvo un carácter festivo y de compañerismo.

Los actores y actrices desfilaron por la sala de actos de la Facultad de Arquitectura con elegantes vestidos que daban el toque riguroso a la entrega de premios, aunque el grupo del aula de teatro de Matemáticas de la UPC, FEM teatre FME, decidiera dar el toque divertido con sus boas, sus sombreros y sus gafas de colores. que hizo que los actores, actrices y directores la vivieran con emoción. El presentador fue Gastón Gelabert, director de AulaScenica, que aunque su grupo participó en la jornada de representaciones, no quiso perderse la cita. Además, no se fue con las manos vacías ya que AulaScenica se llevó el premio al Mejor Cartel por la obra Entremeses.

Cartel de la obra Entremeses, de AulaScenica, diseñado por Beatriz Colom. / AulaScenica

Cartel de la obra Entremeses, de AulaScenica, diseñado por Beatriz Colom. / AULASCENICA

Además de estos, a lo largo y ancho del país tienen lugar muchos otros festivales de teatro universitario: una de las universidades más activas en cuanto al teatro es la de Burgos, que organiza cada año el Festival Escena Abierta, del que el pasado enero se celebró XIV edición. Siete compañías, con sus respectivos espectáculos, participan en él y, además, se realizan talleres y mesas redondas. También en Burgos tiene lugar el Ciclo de Teatro Joven, que recorre las calles de la ciudad con diversos espectáculos de magia, payasos, circo o poesía.

Otros festivales ya consagrados son la Muestra de Teatro Universitario de Zaragoza, que va por la decimoctava edición o el festival UNITÍNERE de Madrid. La Quincena de Teatro Universitario de Navarra es uno de los festivales que más tiempo dura, ya que algunos años se ha alargado hasta a tres semanas de representaciones casi cada día.

Estas iniciativas permiten a los grupos de teatro dar a conocer sus obras y ofrecen al público la oportunidad de asistir a los espectáculos de forma gratuita o a muy buen precio. Marta Cobo, productora de AulaScenica, hace una valoración de las muestras y festivales de teatro universitario en la que coinciden todos los grupos: “Los festivales generan visibilidad de lo que se hace dentro de las universidades y son un espacio de intercambio de buenas prácticas entre miembros de distintos grupos”.

A pesar de la poca atención mediática que reciben y de los recursos limitados de los que disponen, los grupos de teatro universitario no se rinden y siguen trabajando en lo que más les gusta: el teatro. Compaginan los estudios con los ensayos, las representaciones y la difusión de sus actividades. Su máxima aspiración en estos momentos es seguir con el teatro, sacar adelante sus proyectos y poder cumplir con una de sus aspiraciones: que el teatro llegue a todo el mundo y pueda seguir aportando a la universidad todo aquello que no tiene.

Foto de familia en la Gala de Premios Ciudad de Barcelona / MÓNICA GARCÍA

Foto de familia en la Gala de Premios Ciudad de Barcelona / MÓNICA GARCÍA

Anuncios
Barcelona Desahucios

Todo sobre los desahucios en Barcelona

revistateatros.wordpress.com/

Blog de noticias de la Revista Teatros

Crítica Teatral

Blog de crítica de los espectáculos teatrales de la cartelera madrileña

Escenario amateur

Lo que necesitas saber sobre el teatro amateur